Una empresa que desborda el catálogo
Project Vitra planteó una pregunta útil para pensar el diseño: ¿dónde termina un producto y dónde empieza el entorno que le da sentido? La exposición, presentada en 2017 en la estación de bomberos del Vitra Campus, en Weil am Rhein, abordaba la historia de la empresa desde una perspectiva que vinculaba muebles, arquitectura, comunicación y cultura. Era una versión ampliada de una muestra presentada en el Philadelphia Museum of Art en 2014.
El relato comenzaba con los orígenes de Vitra como empresa de equipamiento comercial. El nombre, según la descripción de la exposición, deriva de vitrine —«vitrina» en francés—. Después seguía la evolución de la compañía familiar y el encuentro de Willi y Erika Fehlbaum con Charles y Ray Eames en 1957, que dio paso a una colaboración decisiva para su trayectoria.
El campus como parte del relato
La arquitectura no aparecía como un telón de fondo separado de los objetos. El campus reunía edificios concebidos por arquitectos distintos y funcionaba, en la historia que contaba la exposición, como una expresión física de la empresa. Entre sus hitos se encuentran el Vitra Design Museum, proyectado por Frank Gehry; la estación de bomberos de Zaha Hadid; el pabellón de conferencias de Tadao Ando; una gasolinera diseñada por Jean Prouvé, y el VitraHaus de Herzog & de Meuron, compuesto por elementos con forma de casa apilados unos sobre otros.
Esa diversidad permite leer el campus como una colección de respuestas arquitectónicas, no como un conjunto regido por una única apariencia. La propia trayectoria del lugar respalda esa interpretación: tras el incendio de 1981 que destruyó gran parte de las instalaciones fabriles de Weil am Rhein, Nicholas Grimshaw preparó un plan general de desarrollo. Más tarde, la idea de un conjunto homogéneo cedió paso a una composición más plural, asociada al encuentro de la empresa con Gehry.
La exposición también relacionaba arquitectura y vida interior. Además de las piezas históricas, incluía el desarrollo de la Vitra Home Collection y conceptos vinculados con el hogar, la oficina, los espacios públicos y el comercio. Así, el diseño podía entenderse no solo como la forma de una silla, sino también como la disposición de los espacios donde se vive y se trabaja.
Clásicos, nuevas propuestas y memoria
La historia presentada no se detenía en los muebles clásicos. Vitra seguía desarrollando productos con diseñadores como Antonio Citterio, Jasper Morrison, Hella Jongerius y Ronan y Erwan Bouroullec. La exposición agrupaba estos asuntos junto con arquitectura, comunicación, productos contemporáneos, Vitra Edition y las instituciones museísticas de la compañía.
El Vitra Design Museum y el Vitra Schaudepot ocupaban un lugar relevante en ese entramado. La colección de muebles modernos que impulsó la creación del museo llevó también a organizar exposiciones, publicar catálogos, reunir archivos y producir objetos vinculados con las muestras. Parte de la colección se exhibe en el Schaudepot. El museo, por tanto, no era únicamente un contenedor de piezas: su actividad expositiva y documental formaba parte de la manera en que Vitra construía una relación pública con el diseño.
Una exposición construida como collage
La forma de la muestra reflejaba esa amplitud temática. Productos y objetos compartían espacio con materiales históricos, fotografías, dibujos, gráficos, películas y maquetas. En vez de reducir la historia de la empresa a una cronología de lanzamientos, el collage permitía poner en relación distintas escalas: el objeto, el interior, el edificio y la institución cultural.
Esa estructura también admite una lectura crítica. La variedad puede resultar difícil de ordenar: una compañía, un campus arquitectónico, un museo y una colección de muebles no son lo mismo, aunque aquí se presenten como partes conectadas de un proyecto. La exposición proponía esa conexión como una identidad empresarial; para el visitante, su valor estaba en poder observar cómo se construye y dónde se cruzan sus componentes.
Project Vitra fue una muestra temporal inaugurada en marzo de 2017. Su interés hoy reside en la pregunta que articula: cómo puede el diseño participar en la vida cotidiana a través de objetos, interiores, edificios y espacios de conocimiento, sin que esas dimensiones pierdan sus diferencias.
La ficha, de un vistazo
Alcance
Lectura editorial; no constituye una visita ni una evaluación técnica.
Fuentes y referencias
Project Vitra – Design, Architecture, Communications ↗26/10/2026
